El sistema de comunicación nacional se colapsa
durante la Noche de los Espejos, cuando miles de
pantallas de televisión y terminales públicas
muestran imágenes parpadeantes de un hombre
desconocido. El gobierno declara emergencia,
pero nadie sabe quién lo provocó.
Un adolescente hacker, conocido como Hombres,
descubre que el colapso fue causado por una red
de mensajes cifrados enviados desde una
computadora antigua ubicada en una casa
abandonada del Cerro Colorado. La señal viajaba
a través de canales ilegales, usando un
protocolo que no existe en los registros
oficiales.
El gobierno ordena el cierre de todas las redes
informáticas, pero Hombres ya tiene una copia de
los datos. Los archivos incluyen grabaciones de
reuniones secretas entre políticos, militares y
empresarios, revelando acuerdos para silenciar
testimonios de la dictadura. Uno de los
documentos menciona un "acuerdo de tregua"
firmado en 1985, nunca reconocido oficialmente.
Hombres intenta compartir la información con un
periodista, pero el hombre es encontrado muerto
en su apartamento, con las manos cortadas y un
mensaje escrito en la pared: "No hay tregua sin
traición".
La policía comienza a registrar casas, buscando
equipos informáticos. Hombres oculta sus
archivos en un disco de música de los años
ochenta, una reliquia que no está bajo el
alcance de las nuevas leyes de control digital.
Mientras tanto, el país entra en una fase de
silencio forzado, con todos los medios bajo
estricta vigilancia.
En una noche de lluvia, Hombres recibe una
llamada anónima que le dice: "El tiempo de los
espejos ha terminado". En el mismo momento, una
antena de radio transmite una voz familiar: la
del presidente de la época, cuya figura había
sido eliminada de todos los registros históricos.
El siguiente día, una nueva ley prohíbe
cualquier mención de eventos anteriores a 1980.
Hombres decide quemar sus archivos, pero al
hacerlo, descubre que los datos ya han sido
copiados y distribuidos en círculos clandestinos.
El pasado no puede ser borrado, solo reescrito.
La ciudad se divide entre quienes creen en la
tregua y quienes saben que la traición siempre
fue el precio del poder. Hombres desaparece,
pero sus acciones inician un movimiento que no
podrá ser detenido.


