La estudiante becada recibe una carta anónima
con un mapa de los ríos subterráneos de Santiago.
En la Universidad, un profesor le entrega un
libro antiguo de mitología mapuche, sin explicar
por qué. El libro contiene un ritual que, al ser
repetido, abre una puerta a un mundo paralelo
donde las sombras son conscientes y el tiempo se
rompe en fragmentos.
El ritual requiere un objeto de poder: una
moneda de plata usada en ofrendas ancestrales.
La estudiante roba una del museo regional, pero
es detenida por un guardia que no debe existir.
Él le dice que el mundo está dividido entre
quienes ven y quienes olvidan. La estudiante es
liberada, pero su celular comienza a mostrar
imágenes de un lugar que no existe.
Ella sigue el mapa hasta un cementerio
abandonado, donde encuentra una figura envuelta
en mantas. La figura habla en un idioma que no
reconoce, pero sus palabras tienen el mismo
ritmo que el libro. La figura le ofrece un pacto:
conocer la verdad a cambio de su nombre. La
estudiante acepta, pero al regresar a casa,
descubre que su nombre ya no aparece en los
registros oficiales.
Un día, es emboscada en un callejón cerca de su
departamento. Dos hombres vestidos de civil la
persiguen, uno con una daga de hierro y otro con
un arma de fuego. Ella corre hacia un río, pero
el agua se congela bajo sus pies. Los hombres
desaparecen cuando el río empieza a fluir en
dirección opuesta. La estudiante se salva, pero
ahora tiene una cicatriz en la mano que brilla
en la oscuridad.
La universidad comienza a enviarle correos de
asistencia, aunque ella no ha ido. Un compañero
le dice que ha visto a la estudiante en un lugar
que no existe. Ella intenta hablar con el
profesor, pero él ya no está en la facultad. El
libro desaparece de su habitación, y el mapa de
los ríos se borra en su teléfono.
En un último acto, la estudiante vuelve al
cementerio y entra en la tumba donde antes
estaba la figura. Encuentra un espejo que
refleja un rostro distinto al suyo. Al mirarlo,
ve a sí misma como si hubiera sido otra persona.
El espejo se rompe, y el mundo se vuelve
silencioso. La estudiante desaparece del
registro oficial, pero su nombre sigue
apareciendo en los archivos secretos de la
policía.


