La ciudad de Santiago se divide en dos: las

comunas de la élite y los barrios donde el

viento trae recuerdos de tiempos más oscuros. Un

hombre de 35 años, con nombre de pila

desconocido, vive en una favela sin luz ni agua,

usando un teléfono antiguo para llamar a

espíritus. Su nombre es Hombres, pero nadie lo

sabe.

En una noche de invierno, un grupo de jóvenes lo

encuentra al borde de un río, murmurando

palabras en mapudungún. Le ofrecen dinero para

que haga un ritual. Él rechaza, pero un día

después, aparece en el centro de la ciudad,

vendiendo "almas" a través de un altar

improvisado. La policía lo arresta, pero lo

libran tras un mensaje anónimo que menciona

"traición política".

Hombres comienza a recibir visitas de personas

que creen haber perdido a alguien. Un anciano le

pide resucitar a su hijo, un activista

desaparecido en 1973. El chamán se niega, pero

luego descubre que el cuerpo del joven está

enterrado en un cementerio abandonado. Lo exuma

y lo coloca en un cuarto oscuro, cubierto de

hierbas y velas.

Durante la noche, el muerto se mueve. Hombres

siente una presión en el pecho, como si algo lo

estuviera empujando hacia afuera. Al amanecer,

el cuerpo está frío, pero el hombre tiene ojos

abiertos. Dice que no quiere estar vivo. Hombres

lo empuja hacia la calle, pero el hombre corre

hacia la montaña.

La policía lo detiene, pero el hombre habla en

español con un acento ajeno. Dice que fue un

soldado de la dictadura. Pregunta por el lugar

donde lo enterraron. Hombres lo lleva allí, pero

el cadáver ya no está. Solo hay un mensaje

escrito en la tierra: "No puedes matar lo que ya

murió".

Hombres se vuelve invisible para todos. Los

vecinos lo evitan. Un periódico publica una

noticia sobre un "espíritu vengativo"

que camina

por las calles. Un grupo de estudiantes lo busca,

creyendo que es un símbolo de resistencia. Él

les dice que no es un héroe, solo un hombre que

hizo un pacto con el mundo de los muertos.

El gobierno ordena una investigación. Un

funcionario secreto llega a su casa, ofrece

dinero a cambio de información. Hombres se niega.

Esa noche, el funcionario es encontrado muerto

en un edificio en ruinas, con un mensaje en la

pared: "Traición política".

Hombres desaparece. Nadie lo ve desde entonces.

Pero en algunas ciudades, dicen que un hombre

con ojos negros entra en casas y pregunta por el

pasado. En Santiago, un niño encuentra un objeto

en el río: una fotografía de un líder político,

con el rostro cubierto de polvo.