Un grupo de científicos clandestinos construye

un dispositivo capaz de reactivar cuerpos sin

vida mediante ondas cerebrales. El experimento

falla, pero un cuerpo es devuelto a la vida con

recuerdos incompletos. La médium escéptica,

contratada para evaluar el caso, comienza a

recibir visiones de un conflicto político del

cual no tiene conocimiento. Las autoridades

locales ordenan el cierre del proyecto, pero el

dispositivo ya ha sido replicado en secretos de

distintas facciones. La médium descubre que el

cuerpo resucitado es un activista desaparecido

durante la dictadura, y sus recuerdos contienen

información sobre operaciones ilegales que

involucran a figuras públicas. Un nuevo gobierno

intenta ocultar el pasado, pero el dispositivo

se propaga como una enfermedad, generando más

resurrecciones no controladas. La médium,

atrapada entre su desconfianza y la evidencia,

debe elegir entre destruir el dispositivo o

revelar lo que ve. El dispositivo se activa por

última vez, y el cuerpo resucitado habla: "Ellos

no están muertos, están esperando". La médium

decide no hablar, pero el dispositivo se

destruye en una explosión que borra todas las

pruebas. La ciudad queda en silencio, pero en

las calles, algunas personas comienzan a

recordar cosas que no deberían saber.